Sanación con los padres
Un fin de semana para dejar de cargar con lo que no es tuyo y quedarte con la vida y la fuerza que te dieron.
Somos la mitad de nuestra madre y la mitad de nuestro padre. Mientras estemos peleados con una de esas mitades, de alguna forma estamos peleados con nosotros.
Quizá tu madre no pudo darte lo que necesitabas. Quizá tu padre no estuvo, o estuvo de una forma que dolió. Quizá te descubres repitiendo lo que juraste no repetir, o luchando toda la vida contra ello. Quizá ya no están, y queda algo pendiente.
En este taller vamos a mirar a nuestros padres con respeto y sin juicio: entender de dónde venían, devolver lo que no nos corresponde y tomar lo bueno que nos dieron. Sin obligación de perdonar y sin necesidad de tener relación con ellos. Es un trabajo interior.
Qué vas a vivir
- Qué es y qué no es perdonar, y cómo soltar el resentimiento.
- Una meditación guiada para visitar la infancia de tu madre y otra la de tu padre, y comprender dónde aprendieron lo que te dolió.
- Tu árbol genealógico: los nombres, papeles, lealtades y reglas que se repiten en tu familia.
- Ejercicios corporales para poner límites y tomar tu fuerza.
- Representaciones con voluntarios, para ver en el espacio lo que pasa entre las dos ramas de la familia.
- Un ritual para honrar a tus ancestros y un plan para seguir en casa.
Cómo es el fin de semana
Sábado. La madre. El perdón, lo femenino que heredaste, la rama materna y la sanación con la madre.
Domingo. El padre y las dos ramas. Lo masculino, los límites, la sanación con el padre, cómo viven en ti las dos familias y un cierre con los ancestros.
Para quién es
Para cualquier persona adulta que quiera sanar su relación con su madre y su padre, estén vivos o no. No hace falta haber hecho antes el taller de Sanación del niño interior, aunque es su continuación natural. No sustituye una terapia individual, y trabajamos en grupo reducido.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que perdonar a mis padres?
No. Vamos a mirar y a comprender. Perdonar, si llega, es un proceso de cada persona y a su ritmo.
Mi padre o mi madre ya murieron, ¿tiene sentido?
Sí. Todo el trabajo es interior y funciona igual con padres fallecidos.
No tengo relación con ellos o me hicieron mucho daño.
Sanar no obliga a tener relación ni a justificar nada. Nunca se te pedirá abrazar ni agradecer. Si hubo violencia o abuso, háblalo con Isabel antes para ver si es tu momento.
Soy adoptada o adoptado, o no conocí a uno de mis padres.
El taller tiene variantes para ti. Puedes trabajar con tus padres de origen, con quienes te criaron o con los dos.
¿Qué son las representaciones? ¿Tengo que salir delante del grupo?
Algunos voluntarios representan a los familiares de otra persona para ayudarle a ver su historia. Participar es voluntario; también se aprende mucho como testigo.
¿Qué tengo que preparar?
Tu árbol genealógico con la plantilla del cuaderno (con los huecos que tenga), una foto de tu madre y otra de tu padre, ceras de colores, un rotulador rojo y dos bolígrafos.