Sanación del niño interior
Un fin de semana para volver a encontrarte con el niño o la niña que sigues siendo.
¿Te enfadas más de lo que te gustaría? ¿Te cuesta pedir ayuda, poner límites o sentir que eres suficiente? ¿Hay reacciones tuyas que te sorprenden porque parecen de otra edad?
Muchas veces no reaccionamos a lo que pasa hoy, sino a lo que vivimos de pequeños. Dentro de cada adulto sigue viviendo un niño o una niña que guarda nuestra alegría, nuestra curiosidad y nuestras ganas de jugar, y también los miedos y las heridas que nadie pudo atender.
En este taller vas a aprender a verle, a escucharle y a cuidarle. No a volver al pasado, sino a traerle contigo al presente.
Qué vas a vivir
- Un espacio seguro para mirar tu historia con cariño y sin juicio.
- Visualizaciones guiadas para encontrarte con tu niño interior y con tu adolescente.
- Herramientas para entender de dónde vienen tus reacciones automáticas y cómo desactivarlas.
- Una mirada nueva hacia las personas que te criaron: comprender sin tener que justificar.
- Escritura, movimiento, juego y pequeños rituales que ayudan a asentar lo vivido en el cuerpo.
- Un plan de cuidado de 21 días para que el cambio continúe después del taller.
Cómo es el fin de semana
Sábado. Ver y escuchar. Creamos un lugar seguro, conoces a tu niño interior, te acercas a él y firmáis un pacto de compañía.
Domingo. Liberar y cuidar. Vamos del malestar de hoy a la escena donde empezó, miramos la infancia de quienes nos criaron, acompañamos al adolescente y cerramos con un plan de cuidado y un ritual de despedida.
Para quién es
Para cualquier persona adulta que quiera conocerse mejor, sanar su relación consigo misma y con su historia. No hace falta experiencia previa. No es terapia individual ni sustituye un tratamiento, pero es un espacio profundo y muy cuidado: trabajamos en grupo reducido, con Isabel pendiente de cada persona, y nunca tendrás que compartir nada que no quieras.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que contar cosas personales delante del grupo?
No. Compartir siempre es voluntario. La mayor parte del trabajo es interior y, cuando se comparte, se hace en grupos de tres personas.
¿Y si me emociono mucho?
Es normal y está previsto. Isabel está pendiente de acompañar a quien lo necesite, y tú decides en todo momento hasta dónde llegar.
¿Es terapia?
Es un taller vivencial con herramientas terapéuticas, pero no sustituye una terapia individual ni un tratamiento médico o psicológico.
¿Puedo venir si estoy en tratamiento psicológico o psiquiátrico?
Sí, en muchos casos. Te pediremos que lo indiques en la ficha de salud para hablarlo antes y cuidarte mejor.
¿Qué tengo que llevar?
Una foto tuya de la infancia, ceras o lápices de colores, dos bolígrafos de colores distintos, ropa cómoda, una botella de agua y, si quieres, un cojín o una manta. Y el cuaderno impreso, que te enviamos en PDF al inscribirte.
¿Puedo hacer solo un día?
No, el recorrido está pensado como un todo. El sábado prepara lo que se trabaja el domingo.